2011-06-03

Downtown


En pleno día te
Descubren
Sobre la cama
Insondable
Inasible
Insospechadamente otra

No debajo
Ni encima
De las sábanas
Sino como ellas:

Níveas
Silentes
Cálidas
Pero abandonadas a su suerte
Para volverse a usar

2011-06-02

¿Fin?


No son las cosas las que
se acaban
Son los sueños los que
se agotan
Las bocas las que se
secan
Las palabras las que se
gastan
Los gestos de amor
los que se extrañan
No son las cosas las
que se acaban
Ni mi amor lo que
yace extinto

2011-06-01

Ascendente


Sexo
Y
Saxo
Se confunden
Entre el jarabe
Tuyo
Mío
El de nosotros
Al final
(Después de todo)
Nada cuesta
Escalar el cielo

2011-04-15

Las elecciones en no sé cuántas palabras...




No, señores, ni éste se ha vuelto un blog de política (créanme que hasta ahora no sé de qué carajos es) ni yo un acucioso analista político. Como la mayoría de cosas que digo, son meras reflexiones salidas de lo más profundo de mi corazón, cerebro o... Sí, de ahí. Las elecciones han dejado algunas cosas buenas, malas y otras feas. Aquí mi lectura:

Lo bueno

Creo que lo fundamental es la participación de los jóvenes. Esta campaña unió (y, claro, enfrentó también) a muchos jóvenes. Participaron, se entusiasmaron y se comprometieron con una causa, con un ideal. Equivocados o no, apostaron por algo, creyeron en algo y eso, de veras, es meritorio.

También creo que en este rubro está la aparición de PPK. Le dio otro aire a la política. Creo que el perfil gerencial, de buen administrador de recursos (patrimoniales y humanos) hubiera ayudado para el desarrollo de un país sobreestudiado, pero subgerenciado [en general, sabemos cuáles son nuestros problemas, pero no cómo resolverlos]. Con ello no quiero decir que él sea el non plus ultra de la política o de los candidatos, un santo o héroe; sólo una persona que hubiera sumado mucho. Para mí, merecía ser presidente. ¿Por qué? No porque tenga dinero o poder, sino porque -hasta donde sé- estudió becado (aun teniendo dinero) nada menos que en Princeton. El tipo ha pasado por los trabajos más renombrados. Se lo ha ganado. Y, bueno, creo que si tanto nos hemos quejado por años con eso de que no hay meritocracia en el país, pues ésta era una oportunidad para decir: "Escojamos al más preparado". No sucedió así... Bueno, es parte de este juego.

Lo malo

El racismo, clasismo, resentimiento y envidia. Dios, no puedo creer que a estas alturas del siglo XXI sigamos con esas estupideces de "cholos", "ignorantes", "pobres", "ricos", "pitucos". Ni uno es mejor por ser pobre, ni el otro peor por ser rico (y viceversa, claro). Ni uno es más inteligente por votar por "x", ni el otro más bruto por votar por "z". ¿Qué carajos nos pasa como sociedad? ¿Hasta cuándo seguiremos plagados de resentimiento, odio, envidia, racismo, clasismo y demás etiquetas que no hacen sino degradarnos como ciudadanos y seres humanos?

Asimismo, se ha desnudado (una vez más, en realidad) la miseria en la que vive un gran porcentaje de peruanos, aquellos a los cuales la democracia no les suena más que a "floro" de facultad de Derecho, a cosa gaseosa que no aterriza en sus bolsillos y que no se apiada del hambre que sufren. Depende como se mire, esto puede estar en la categoría de "lo bueno", porque una vez más nos tiran una cachetada a los limeños, diciéndonos -con justa razón- que el Perú no es Lima y que no nos sirven de nada las pomposas cifras que nos granjean aplausos en el mundo si es que el bienestar no llega a todos. Esto es una posibilidad para que nos demos cuenta cuán importante es ser empático y lograr entender a los demás; ser un poco menos egoístas y dejar de hacer gala de una visión que no trasciende nuestro entorno familiar y social.

Lo feo

Desde mi modestísimo punto de vista, es horripilante que en segunda vuelta tengamos que elegir entre dos nefastas posibilidades [no usen los desafortunados símiles que utilizó MVLL para describir a Humala y a Fujimori, por favor]. Decidir entre Humala y Fujimori, la verdad, es lo más atroz que ha podido pasarme como elector. Uno, porque Huamala me parece una persona con ideas anacrónicas, con un karma atroz de resentimiento (por eso su facilidad para canalizar el descontento de mucha gente) que en vez de sumar y construir, resta y destruye. Un tipo que avaló el "Andahuaylazo", en donde perecieron policías y donde se pretendió desestabilizar a un régimen absolutamente democrático. Tampoco me afana la idea de votar por una tipa que no tiene mayores méritos que haber estudiado en el extranjero con la plata de los peruanos y ser hija de uno de los presidentes más corruptos que ha tenido mi país. Por cierto, es curioso que se diga que ella no puede cargar con los pasivos de su padre, pero, hipócritamente, sí ufanarse de los activos (léase: lucha contra el terrorismo, modernización del Estado). ¡Qué bipolaridad del electorado! Una tipa que no ha deslindado con oscurantistas prácticas antidemocráticas. Dios nos salve de la atrocidad que puede ser el gobierno de uno u otro. Espero equivocarme.


Ésa es mi forma de ver las cosas. Bueno, es realidad es sólo una parte, pues me quedaría como loro, hablando de todo y de nada a la vez. El hecho es que esto me ha hecho reflexionar respecto de algo que medito desde muy niño y que, hoy día, compruebo más que nunca. Me explico:

En positivo: Hay que ser solidarios.

En negativo: No hay que ser egoístas.

El tema es simple y tiene dos lecturas: Una axiológica y otra pragmática.

Lectura axiológica

Ser solidario, bueno y/o cordial con los demás es genial. Te sientes bien de cultivar esos valores, te llena de orgullo poder compartir, desprenderte de algo o simplemente ayudar al resto a mejorar sus condiciones de vida. Ello, por supuesto, va de la mano con un legítimo deseo de que haya reciprocidad, de esperar que te tiendan una mano cuando lo necesites. Esto hace que una sociedad camine bien, que permita la fructífera convivencia entre sus miembros.

Lectura pragmática

Si no quieren ver a la solidaridad como algo que debe nacernos por ser genial, pues véanla como una inversión. La solidaridad o el no ser egoísta es un bien intangible que podría ayudar a generar un mercado con bajos costos de transacción y, por tanto, más eficiente. Me explico con un ejemplo: Cuando una persona ve a otra amasar fortuna sobre la base del egoísmo, se genera en éste la indignación o la envidia. Ergo, es muy posible que éste intente "bajarle del carro" o, con justicia, acusarle de hacer lo malo que está haciendo. A la larga, esto no permite que ni uno ni el otro avancen. En otros términos, no es productivo, no es eficiente.

Se vea como se vea, creo que debemos tener en cuenta el ser solidarios o, en todo caso, no ser egoístas; tratar de generar una sociedad más equitativa en oportunidades, más cordial en su convivencia. Caso contrario, no llegaremos a ningún lado. Se los aseguro.

Un abrazo, gente.

2011-03-26

Infame turba


Parado en medio de la feria del libro PUCP no sé qué diantres hacer. Bueno, en realidad, eso me suele pasar: quedarme cojudo mirando a todas partes, maravillado, extasiado con todos los libros, pensando qué tanto pueden decir y por qué carajos no puedo leerlos todos o siquiera terminar "La náusea" (Jean Paul Sartre), que hace mucho adorna la esquina de mi escritorio en la oficina.

Me recupero.

Rodrigo me ha hecho el favor de acompañarme a la universidad (creo que entrar a la Embajada Americana es más fácil), así que hay que disfrutar, porque aún quedan unas 3 horas de dulce masturbación literaria.

Bueno, como estoy tratando de asimilar el el mundo, mis cuitas y esta seriedad que se me impone tras algunos años de digna existencia, el primer stand que piso es uno de libros de Derecho. Tan buenos como caros, esos pinches libros. Bonitos, cultosos, pero jodidamente caros. Igual me compré algunos.

Como no podía ser de otra manera, pasé por el "Fondo de Cultura Económica". Tienen unos libros de Ciencia Política y Filosofía que se cagan, eh. Pero, para variar, carísimos (¿por qué cuesta tan caro aprovechar el tiempo nutriéndose, cual parásito, de la sabiduría de otros?). La siguiente parada es "La Familia", literatura pura y dura. El primer anaquel con el que me topo es el de poesía, para suerte de mi vida y desgracia de mi lastimero bolsillo. Diosito, tú sabes cómo me emociono en esa sección. ¡Había de todo! ¡Cavafis! ¡Pessoa! ¡Kerouac! ¡Vallejo! ¡Bukowski! Drummond de Andrade! ¡Rilke! ¡Infinita e infame turba!

Luego de quedarme buen rato por esos lares, me compré "Altazor", de Vicente Huidobro. Ésta es una edición muy bacán, acompañada, por supuesto, de "Temblor de cielo" (¡qué buen título!). Ya desde que lo abrí, me di cuenta que sacaría buen provecho de la lección: "La realidad no debe ser imitada, sino creada". Tomo mientras.

¿Tendré que escribir sobre lo escrito? ¿Calcar con minuciosidad el contorno del recuerdo? Nah. Hay que reventar en creatividad: crea la realidad. Tan claro como eso.

Álvaro le ha dado con palo al pobre Vicente. Yo lo entiendo. Es evidente que comparar a cualquier poeta con Vallejo es como querer enfrentar a Mohammed Ali con el chibolo más "cofla" de la esquina. No seas malo, pues... ¡Vallejo es la vida! En fin.

El buen Vicente tiene cosas tan logradas como el "Canto III" de Altazor. Pedazo de poema. Leo:

"El alma pavimentada de recuerdos
Como estrellas talladas por el viento


[...]

Vuela el primer hombre a iluminar el día
El espacio se quiebra en una herida

Y devuelve la bala al asesino
Eternamente atado al infinito"


¡Hijo de las mil...!

Así están las cosas: No se imita la realidad, se crea.

Con toda la emoción en las pupilas, me voy a buen galope. Me voy para volver, claro; pero me voy, al fin y al cabo... A hacer temblar mi cielo.

2011-03-15

Verano


Ya no recuerdo cuándo fue la última vez que me senté en esta PC a escribir, a exorcizar los fantasmas que cenaban a mis espaldas, a mitigar el miedo que se cuela en mi cama, cuando soñaba con París, su sombra o cualquier otro viajecillo de ésos; ya sabes, el sueño que suele uno asir como el agua de la mar que te regala cada ola.

Por cierto, este verano no he ido a la playa. ¿Me queda tiempo? Ya el verano se está yendo como si fuera un amor de colegio: esquivo y doloroso. Bah, pero esas cosas no pasan de ser pasado, pasado puro-purito. Porque de verdad que ando más tranquilo que la michi. En fin, este párrafo no tiene sentido (y, seguramente, cuando termines de leer todo, ninguno lo tendrá).

Acaso eso del mar es lo que necesite. Echarme cual malagua en la arena, mirar al cielo sin mirar... Abstraerme. Sentirme inmortal en el agua y refrescar esta piel, mi piel.

2011-03-08

Dulce vorágine



A riesgo de que este post sea calificado como demagógico o, con mayor precisión, femeninamente populista, igual lo escribiré.

Para empezar, una confesión: Les admiro, mujeres. No es joda, eh. Y es que aunque Maricarmen diga que soy misógino (entre otros, porque me gusta Truffaut... Jajaja), debo confesar que tengo un profundo respeto y cariño por ustedes. Como es natural, podrán deducir que el germen de ello está en la señora que es un corazón hecho persona: mi madre. ¡Tan sensible, abnegada, responsable, solidaria, amorosa, inteligente, bella! ¡Le amo!

Ustedes tienen algo que, de veras, no se encuentra en nosotros, los hombres. Es harto difícil expresarlo, es algo que se siente cuando se les ve a los ojos, cuando se les ve andar con esa manera tan suya, cuando lloran de emoción o cuando transmiten tranquilidad hasta con un monosílabo salido de sus labios. Sabrán entender.

Pero no se crean, eh... ¡También son más jodidas que la $/$·"! Medio volubles, renegonas, caprichosas, dramáticas y neuróticas; en pocas palabras: ¡Qué fácil es que nos hagan perder la paciencia!

Y, bueno, sea como sea, son geniales... Simplemente SON... Y eso es lo que basta.

Feliz día, mujer, dulce vorágine.


Pd: De regalo, una de las canciones más hermosas dedicadas a ustedes: "Woman", del genio John Winston Lennon:



2011-03-06

Adiós, Hi5, adiós...


Ya hasta me había olvidado que tenía cuenta en esa red social llamada "Hi5". Y es que a propósito de unas invitaciones de amistad que me llegaron de ahí, por fin tuve las pelotas para entrar y borrar cada una de las fotos, comentarios y la mismísima y pintada cuenta mía.

Digo "...por fin tuve las pelotas..." porque la verdad es que había evadido un montón de veces hacerlo (hace como un año que no entro); tanto que hasta ya había olvidado el compromiso de entrar a eliminar mi cuenta. Tenía fotos, comentarios que en otro momento de mi vida habrían sido descargas de una shotgun en la mera sien. Hoy, aunque con nostalgia, borrarlos fue un acto de contrición por esa cobardía de la que les hablo, una reivindicación de mi condición de ser humano pensante. Claro, tampoco es que reniegue de todo lo que estaba ahí, eh... Es simplemente que era uno de los últimos pasos que tengo que dar para dar por cerrados, definitivamente, capítulos de mi vida; de mi vida en el más amplio rango de entendimiento. No se crea usted que es fácil, eh. Es más hardcore de lo que parece... Por lo menos para mí.

La aceptación de algo es la puerta de entrada al cambio, al cambio para bien, al desarrollo o como quieran llamarle. Dice el DRAE en una de sus acepciones: "Asumir resignadamente un sacrificio, molestia o privación"... Aunque más bien creo que la primera acepción es más oportuna para mi caso, es decir: "Recibir voluntariamente o sin oposición lo que se da, ofrece o encarga". Dicho ello, recibo voluntariamente y sin oposición lo que el destino... Nah, mejor dicho, lo que la vida me ha dado por vivir -valga la redundancia-; y, con madurez, aceptar lo que pasó y lo que vendrá... Mirar al futuro no es denostar mi pasado, sino, simplemente, algo que, a estas alturas, se ha vuelto inevitable.

2011-02-28

Corazón saturado



Ya casi había olvidado que hoy era mi chequeo general. Salí corriendo de la chamba con el buen Aliaga. A paso de mustang, emprendimos veloz fuga a Larco. Andar en terno y corbata a medio día es más que un suicidio; peor si corres como un loco calato por toda la Gregorio Escobedo tratando de conseguir un taxi que no te cobre 1000 soles ir a Miraflores. En todo caso, el tema no es ése, el tema es que ahora sí me cagué. Ni más ni menos... Mmmmm... ¿Cómo les explico? A ver, grafiquémoslo:


Se trata de los resultados de mi chequeo. Para empezar, me sacaron 2 tubos de sangre (que yo sentí cual 2 galones :S) y me dejaron un punto que parece un lunar o, más bien, marca de nacimiento. Hasta estas horas de la noche me duele el condenado brazo. Luego de checarme los ojos y una serie de órganos vitales de este cuerpo latino piel canela xD, me hicieron esperar la vida por mis resultados. Por cierto, todo gil, yo, pensé que debía conservar el ayuno hasta el último minuto en ese lugar, pero en realidad sólo era hasta que te tomaran la muestra de sangre. Recién a las 5:00 p.m. se me ocurrió comerme un paquete de galletas. ¡Qué hambre horroroso!

Cuando dijeron: "¡Peralta!" (es curioso, pero no sé por qué ese grito me hace acordar al cole xD), me acerqué a la doctora y con cierta fatalidad (ésa de la que nunca he estado muy exento) y cara de autogol le dije: "Ya, doctora, sin rodeos... ¿Qué tengo?". El respiro llegó con el: "No te preocupes, no tienes nada malo". Uuuufffff... Pero uuufff por un rato, nomás, porque me dijo: "Tienes alto el colesterol y los triglicéridos". Automáticamente me acordé de las gaseosas, salchipapas, las pizzas, los pollos a la brasa, los sánguches mal y la retahíla de porquerías que de cuando en cuando (un poco más frecuente, acaso) como.

La doctora me empezó a enumerar una lista de celestiales manjares que me hacían revolcar en una orgásmica gula imaginaria. Como era natural, me dijo que debía parar la mano con esas cosas, no dejarlas del todo, pero sí disminuir la dosis. Pero como yo soy bien hipocondríaco, esa información no era suficiente. Le pregunté si el tema había sido un descuido alimenticio o si era este cuerpo de macho alfa (sí, claro) el que tenía una tendencia a cagarme la diversión. "Por tu carita al momento de que te enumeraba la lista de comidas con las que tienes que verte menos seguido, deduzco que el tema es un desorden alimenticio. Igual, habría que hacerte exámenes". Y, bueno, tampoco es para tanto. No me molesta parar con tanta comida chatarra y hasta comer pasto; digo, ensalada. ¡Lo que sí me jodió en el alma es que describa a mi rico, honorable y siempre bien ponderado chifa como "comida que nada en grasa"! ¡Qué herejía!

En pocas palabras, mi corazón está saturado. ¿De qué? Pues de grasas malagente y de mi ansiedad, de mi redundantemente vehemente ansiedad. Y, bueno, no sólo de grasa mal, en verdad, sino de un huevo de cosas, para serles sincero. Tengo ya mucho tiempo llenando el corazón éste de tanta cosa linda o rica a corto tiempo, pero que -a la larga- no me hace nada bien. No sólo el chequeo, sino el "asesinato virtual" del que hoy (¡justo hoy!) me acabo de dar cuenta, me lo dicen:

Debo parar la mano. Aunque me muera por eso, debo parar la mano. Debo dejar de llenar mi corazón de cosas que no le hacen bien. Ya es hora... Si no, mi corazón va a estallar... Sí que va a estallar :´(

2011-02-23

S/T


Trata mi mente volver hacia ti
Recordar el fructífero enero
Más que el diciembre que nos vio
Abandonar el año y el sueño
Y, créeme, hago el esfuerzo de creer
Pero este miedo que es tu miedo
Rebota sobre el pasado
Y su lerdo andar sobre mis venas
Y agota la piel de mis pies
Que descalzos se resisten a sucumbir
Mas dar cara la derrota no es ganar
Ni estar a medias es estar
Por eso, suéñame
Mientras derribo mi derrota
Y la idea de dejar que la esperanza se desangre, suéñame
Suéñame mientras se me ocurre
Cómo escapar del olvido y el silencio
Suéñame, que tenemos una guerra que ganar

2011-02-21

Fixing a hole



¿Nunca se ha sentido descompuesto usted? Como -digamos- roto, oxidado, magullado o alguna de esas cosas que definen la no normalidad. Así como quien se da cuenta que algo anda mal o que, al menos, algo no anda bien.

Bueno, ventiúnico y buen amigo lector, sea usted un poco empático conmigo. Comprenda que toca uno la puerta sin que ésta se abra, que se le quema hasta el agua hervida, que uno planta el césped a la antigua y no crece sino malahierba. ¡Qué carajos!

Pero, bueno, no se me espante, por estos lares somos bien optimistas (o bien cojudos, como guste usted llamarlo), así que es cuestión de cerrar los ojos y despertar al día siguiente o al subsiguiente... Pero despertar al fin y al cabo.

2011-02-17

Entonces


Ah
Entonces así era la cuestión
Elegir la mejor hoja
Mirar directo y profundo al cielo
Como si nada existiera en sí mismo
Sino en el verso
En el verbo hecho ímpetu
En la costilla extraviada del hombre
Entonces era así
Cabrear la angustia
La tristeza
Tu espalda
Y de cuando en cuando
El helio
Que impulsa mis sueños