2011-02-23

S/T


Trata mi mente volver hacia ti
Recordar el fructífero enero
Más que el diciembre que nos vio
Abandonar el año y el sueño
Y, créeme, hago el esfuerzo de creer
Pero este miedo que es tu miedo
Rebota sobre el pasado
Y su lerdo andar sobre mis venas
Y agota la piel de mis pies
Que descalzos se resisten a sucumbir
Mas dar cara la derrota no es ganar
Ni estar a medias es estar
Por eso, suéñame
Mientras derribo mi derrota
Y la idea de dejar que la esperanza se desangre, suéñame
Suéñame mientras se me ocurre
Cómo escapar del olvido y el silencio
Suéñame, que tenemos una guerra que ganar

2011-02-21

Fixing a hole



¿Nunca se ha sentido descompuesto usted? Como -digamos- roto, oxidado, magullado o alguna de esas cosas que definen la no normalidad. Así como quien se da cuenta que algo anda mal o que, al menos, algo no anda bien.

Bueno, ventiúnico y buen amigo lector, sea usted un poco empático conmigo. Comprenda que toca uno la puerta sin que ésta se abra, que se le quema hasta el agua hervida, que uno planta el césped a la antigua y no crece sino malahierba. ¡Qué carajos!

Pero, bueno, no se me espante, por estos lares somos bien optimistas (o bien cojudos, como guste usted llamarlo), así que es cuestión de cerrar los ojos y despertar al día siguiente o al subsiguiente... Pero despertar al fin y al cabo.

2011-02-17

Entonces


Ah
Entonces así era la cuestión
Elegir la mejor hoja
Mirar directo y profundo al cielo
Como si nada existiera en sí mismo
Sino en el verso
En el verbo hecho ímpetu
En la costilla extraviada del hombre
Entonces era así
Cabrear la angustia
La tristeza
Tu espalda
Y de cuando en cuando
El helio
Que impulsa mis sueños

2011-01-30

Tocata y Fuga


Me acecha la idea de dejar correr el tiempo
Insano, inasible e ingrato con nosotros.
Me acecha la idea de perder de una vez tu recuerdo;
De dejar de cenar tormentas
Y ensayar finales incompletos.
Otro era el tiempo en el que palpaba tu corazón
Y destronaba la angustia el solo chistar de nuestros labios.
Ahora, ya nada nos pertenece,
Ya nada nos sonríe
Y todo nos es adverso.
Te pediría que volvieras
Pero no soy el de antes;
Quizás un poco menos duro
Que tu partida,
Quizás un poco más perspicaz
Con tus genes.
Te pediría que volvieras,
Pero hace ya tiempo que no estoy donde me dejaste.

[31/10/10]

2011-01-25

Hay días


Hay días en los que pierdo la sana costumbre que es vivir,
en los que me acuesto con la alegría
y, abrazada, descansando su cabeza sobre mi pecho,
amanece conmigo esa sensación de haberlo perdido todo.

Y me levanto y ruego a Dios
que sobre los mares no impere la zozobra,
que sobre mi cabeza no pulule la angustia,
que entre mis manos no tema abrigar la esperanza
de que la alegría se encuentre a unas pocas cuadras de mí.

Y desayuno y me pregunto
cómo es que hoy he amanecido
con la tonelada de ansiedad sobre mi espalda,
que amarga esta media vida más que el café
que llevo, ingenuo, a mi boca.

Hay días en los que el vacío deja de ser normal,
en los que, por suerte, me doy cuenta
que no te has ido parasiempre,
días en los que recuerdo que andas por ahí,
en otra habitación de la casa, de viaje
o acaso sólo paseando tu belleza por los parques;
que me doy cuenta que en mi vida eres y existes
y que, por fortuna, estás conmigo.

2010-12-10

Yo no quiero contigo... Ni sin ti


¿Qué es lo que lleva a una persona a alejarse de otra a pesar de aún extrañarle?

La verdad verdad, no lo sé.

Mi magra e incipiente experiencia amorosa me dice que no son muchas, porque cuando te separas de alguien es porque, generalmente, ya no sientes nada por esa persona. No obstante, creo que hay claras excepciones a esa regla. Heme aquí con una de ellas.

"A veces se necesita más amor para dejar ir que para retener". No sé dónde lo escuché (o si me lo inventé como consuelo), pero creo que es acertadísima la frase. A veces, no terminas porque te cansaste de la otra persona, sino porque existe un motivo que, por amor, te llevó a alejarte de ella.

Conozco un tipo que se alejó de su novia porque sentía que ella no era más feliz con él. Las quejas, las peleas, entre otras cosas, terminaron por desnudar lo que nunca hubiese querido darse cuenta: O ella se cansó o, simplemente, se le acabó el amor. En ese contexto, retener a una persona a tu lado simplemente por reternerla o por satisfacer tu gusto, necesidad o "amor", pues no es amor. Es egoísmo y hasta obsesión.

Cuando le pregunté por qué lo hacía, las líneas que anteceden fue lo que me respondió, recordándome que en ese momento, justo en ese momento era cuando él sentía que más la amaba. Jodido, ¿no? También me dijo que lo único que hubiera hecho que cambie de proceder (y acaso lo único que esperaba de ella) era que le dijera que lo amaba y que a pesar de los problemas (acompañado de un cambio de actitud radical de ambos, claro) quería seguir junto a él; que no había idea más equivocada que la de pensar que estaba aburrida. Una suerte de confirmación de amor.

Lo paradójico de todo no sólo es eso, sino encontrarte en la encrucijada de, por un lado, amar y morir por volver y, por otro lado, saber que volver implicaría que todo sea un círculo vicioso que haría que todo recuerdo se degenere (salvo el cambio radical antes mencionado). Una suerte de "Yo no quiero contigo... Ni sin ti", como diría Sabina. Pero, bueno, como él lo dice mejor, a él dejo que te lo diga:



2010-12-07

El amor del Nobel. Un extracto del discurso de MVLL


Les dejo un extracto del vídeo del discurso de Mario Vargas Llosa en la ceremonia de aceptación del Premio Nobel. Asu, escuchar en una ceremonia de ese corte una declaración de sempiterno amor es simplemente conmovedor. Mario Vargas Llosa no sólo destaca por su lucidez y genio creativo, sino también por su humanidad y agradecimiento a la figura de su esposa.

En el vídeo, se ve y escucha a un Vargas Llosa notoriamente conmovido (ni les digo de la audiencia), al punto de quebrársele la voz por lo menos en 3 oportunidades.

He visto este vídeo unas 7856347902378252323472346234 veces. Y vaya que muero por poder hacer una declaración similar (seguro que en una más modesta tribuna) de mi esposa; por poder llegar a esa madura edad amando con esa intensidad.

Como dato adicional, les comento que en este tipo de ceremonia nunca se había escuchado a la audiencia aplaudir al ganador antes de finalizar su discurso.

¡Grande, Maestro!




El discurso en PDF aquí


Highlights:

"El Perú es Patricia, la prima de naricita respingada y carácter indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 años [pausa por no poder seguir hablando de emoción] y que todavía soporta las manías, neurosis y rabietas que... que me ayudan a escribir. Sin ella, mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran nacido Álvaro, Gonzalo, Morgana ni los 6 nietos que nos prolongan y alegran la existencia. Ella hace todo y todo lo hace bien. Resuelve los problemas, administra la economía, pone orden en el caos...".

"...Y es tan generosa, que hasta cuando cree que me riñe, me hace el mejor de los elogios: 'Mario, para lo único que tú sirves es para escribir'"


2010-12-06

Hoy


Escrito en algún día y mes de este año

Supongo que hoy es uno de esos días en los que extrañar es una obligación, casi una necesidad vital. Raro. Raro porque yo ya me sentía como Super-Man, como Peretti en esa genial pela de Tarattuto ("No sos vos, soy yo"), que con las pelotas más grandes del universo le dice a su ex, quien cruelmente lo había destruido, que ya lo que sentía por ella cambió, que mutó de forma inexorable. Bah, mejor mirarlo con los propios ojos:

(Te voy a aguar la fiesta si no la has visto. Mejor consíguela y vela toda)

Y, bueno, no es que mi ex quiera volver conmigo. Todo lo contrario, más bien. Tampoco es que quiera volver con ella. El hecho es que hoy he vuelto a extrañarla un "uuuufff". Asu... He vuelto a pensar en que es el amor de mi vida (o tal vez no). En verdad, tampoco sé si es que es a ella a quien realmente extraño o si es que es a la situación, a la sensación de agradecimiento con la vida, con Dios, con esa persona por llenarte tanto y tanto hasta llorar de felicidad (¿Te ha pasado?). No lo sé. Sólo sé que asumo cada instante de mi vida, por más bueno o malo que sea. Siempre hay una cara positiva que verle a las cosas.

Hoy me vine caminando, pensando en una retahila de cosas. Y, ojo, no es que sea infeliz, eh. Me siento súper bien y, claro, tengo otras cosas que agradecerle a Dios y a la vida (¿o es acaso justo estas cosas buenas las que me gustaría compartir con ella). Insisto: no lo sé. Pero digamos que hoy, especialmente hoy, necesitaba esta catarsis, esta suerte de estar consciente que soy y existo, que siento, que también extraño y que -como todos- también tengo astillas en el corazón.

Hora de dormir. Mañana, definitivamente, será otro día.

2010-12-03

Farewell


El último trago significaba justamente eso: el último. Tómo la taza de café y la dirigió hacia la boca con especial lentitud. Mientras tanto, él veía el objeto acercarse a sus labios cuadro por cuadro, casi como la víctima suele ver pasar su vida en lo que la bala tarda en hacerle trizas el corazón. Nunca tan lejano el símil. La escena no era muy distinta de las que típicamente se suelen dar en una despedida: nadie dice nada, pero se entiende todo. O lo que es peor: quieres decir todo, pero callas, y el silencio queda bañado en ambigüedad, convertido en frustrados y apagados gritos.

Se miraron como si ése fuera el último café, el último momento juntos, el último abrazo, el último aeropuerto o, siquiera -por muy mediocre que sea- la última despedida. Se abrazaron tan profundo, que la exigencia de un retorno se tatuó tácitamente en sus cuerpos. Volver a verse era la premisa. Pero el futuro tenía tanta inconsistencia como la bocanada de humo que ella soltó antes de dejarlo todo (absolutamente todo) en esta ciudad. No se puede asir aquello que no pesa más que la incertidumbre. Apagó el cigarrillo con la misma decisión con la que meses atrás le dijo que se iría y tomó las pocas cosas que llevaba con ella. Mientras menos cargara, más fácil se le haría el viaje. Parecía que ésa era la idea: no mirar atrás, no matter what.

Se miraron un rato más, pero sólo un pequeño instante; lo suficiente como para adivinar (o asegurar) que el tiempo haría su trabajo como el óxido lo hace con metal. Lento, pero seguro. Ya como resignado tomó la flor que ella había dejado sobre la mesa y se unió al cortejo fúnebre que sin querer le rendían al futuro. "Te lo dije", le hubiera increpado si hubieran podido tener siquiera la oportunidad de reprocharse algo; pero ya no tenía fuerzas ni siquiera para llorar o tomar su mano, que se mecía con cada paso. El trayecto no duró demasiado, porque de la cafetería a la salida de vuelos internacionales no había más que 10 o 20 metros (que no es igual en distancias emocionales... Uuufff).

Él se resistió a seguirle el paso, a convalidar con su silencio la pena capital que el avión sentenciaría al despegar de la pista cada una de esas gigantes llantas. Se quedó estático, observando cada cabello que la decidida espalda de ella le mostraba. Cuando se dio cuenta, volteó y mostró un gesto adusto, como reclamándole el hacer más difícil la situación. No bien observó sus ojos, realmente entendió el dolor que su partida (literalmente hablando) dejaba en él. Se le llenaron los ojos de lágrimas y corrió buscando encontrar el niño que bien sabía que en él habitaba.

No hubo palabras, sólo el imaginario quiebre de algo que difícilmente puedo explicarles. No hubo sino la seguridad que nada, nada volvería a ser lo mismo. Ahora recuerda ese húmedo abrazo, ese nervioso beso y esa sensación de pérdida que hasta hoy experimenta cuando pisa el aeropuerto.

2010-11-09

Mi problema con las mujeres IV: Gilazo



Hoy, dejando de lado mi mala y burguesa costumbre de tomar taxi, me vine en micro a casa. Digo mala costumbre no sólo por mi bolsillo, sino porque de haber venido en taxi, no hubiera vivido lo que viví y, ergo, no estaría frente a esta pantalla, escribiendo lo que escribo.

Cuando subí, el carro parecía lleno, pero al esquivar un par de cuerpos, me di cuenta que en el último asiento de la última fila de lo que parecía ser el último micro del día, estaba vacío. Me senté y entonces empezó todo.

Bien contento me senté y abrí mi libro de turno. Por alguna razón, mi vista se desvió unos 12.5 centímetros a la izquierda. Sus blancas manos contrastaban con el color negro que adornaba sus uñas. Sostenía el celular como quien sostiene un sublime objeto. No podía ser tan descarado, así que sólo observé su rostro por una breve eternidad. Mirada ingenua o acaso perdida; bien arrellanada ella, miraba como buscando algo a través de la sucia ventana del carro.

Esa chica de veras me gustaba con todo ese desaliñado pero hermoso cabello, atado como para disimular ese lindo caos. Fue entonces cuando, tras algunas miradas y sonrisas despistadas, le regalé el avioncito de papel que había hecho con el boleto que me dio el cobrador. Ella sólo atinó a sonreír y agradecer mi tierna imprudencia.

Ella y yo, conversamos el resto del camino, hasta que el breve viaje llegó a su fin. Me paré y le dije: "Te diría que además de gustarme, te quiero... Pero para eso necesitaría 5 minutos más a tu lado". Antes de bajar, giré mi cabeza y me regaló la última sonrisa que he visto en todo el día.



Nah... En realidad, casi nada de lo que les cuento ocurrió (salvo que vi una hermosísima chica en el micro y que me senté a su lado). Más bien he narrado lo que hubiera hecho, si tímido no fuera. He ahí otro de mis problemas con las mujeres.

2010-11-08

Danza de la lira


Sobre tu frente, las yemas de mis dedos te besan
como la sombra perpetúa la luna en un lago.
El estruendoso parpadeo colma tu vientre de barro,
mientras vibran las cuerdas de una lira que toda música sabe tocar.
Agigantada, soberbia, vehemente,
dejas posar tu humanidad sobre mi impericia
y yo, que ingenuamente sólo puedo entregarme a tu arco iris,
ensayo una a una mis proezas.
Una semilla no es suficiente,
dos o tres servirán para alcanzar la historia.
Y sólo entonces, cuando el sol se divida en dos cuerpos,
al mundo no le quedará sino rendir culto a la luz y la belleza.



2010-11-05

Danza de la lira


Sobre tu frente, las yemas de mis dedos te besan
como la sombra perpetúa la luna en un lago.
El estruendoso parpadeo colma tu vientre de barro,
mientras vibran las cuerdas de una lira que toda música sabe tocar.
Agigantada, soberbia, vehemente,
dejas posar tu humanidad sobre mi impericia
y yo, que ingenuamente sólo puedo entregarme a tu arco iris,
ensayo una a una mis proezas.
Una semilla no es suficiente,
dos o tres servirán para alcanzar la historia.
Y sólo entonces, cuando el sol se divida en dos cuerpos,
al mundo no le quedará sino rendir culto a la luz y la belleza.



2010-11-03

Strange things will happen


¿Ya ven? Hoy es otro día, por supuesto, distinto del de ayer. Hoy todo volvió a la normalidad y sigo teniendo dibujada la sonrisota en la cara.

¡Una cancioncita para celebrar!


The Radio Dept. - "Strange things will happen"



Original album version (Lesser Matters, 2003)

Lyrics:

"STRANGE THINGS WILL HAPPEN"
(Duncanson, Johan)

Today was a pretty day
No disappointments
No expectations on your whereabouts
And oh, did I let you go?
Did it finally show that strange things will happen if you let
them?

Today I didn't even try to hide
I'll stay here and never push things to the side
You can't reach me cause I'm way beyond you today

Today was a pretty day
Autumn comes with
These slight surprises where your life might twist and turn
Hope to unlearn
Strange things will happen
If you let them come around and stick around

Today I didn't even try to hide
I'll stay here and never push things to the side
Today I didn't even look to find
Something to put me in that peace of mind
You can't touch me cause I'm way beyond you today

2010-11-02

Como todos


Hoy fue un día atípico.

A ver, veamos. De las 24 horas que tiene el día, yo ando contento unas 25. No exagero, eh. Pero, bueno, hoy me "bajoneé" un poco por algunas razones que, francamente, ni yo mismo identifico (o que acaso no quiero decir). Igual, como dicen, "una golondrina no hace el verano", ¿no? Pues, por decirlo de alguna manera, tampoco "una gota hace un diluvio", así que normal normal. Y es que, como todos, yo también tengo algunas astillas en el corazón.

Y como siempre trato de ver el lado bueno de las cosas, justo acabo de acordarme de un bello poema de Luis Hernández. Luchito tiene de esas cosas. Me refiero a sentirme plagiado con sus poemas. Aquí uno de ellos:



"SOY Luchito Hernández
Ex campeón de peso welter
Poca gente me habla
Hasta oí a alguien
Preguntarme
¿De qué te defiendes?
Y yo hubiera respondido
Si no silencioso fuera:
Más bien te defiendo
De mi luz. Una luz
Que reuní y me friega".